Tiene 30 años, fue surfista profesional y dice que quiere fundar una civilización. Dryden Brown, cofundador de Praxis, eligió Colonia del Sacramento para su próxima jugada. Hay mil millones de dólares en el título. Conviene leer la letra chica.
Quién está detrás
Praxis nació en 2019 como una «nación digital» de ideología network state: primero la comunidad online, después el territorio. Según su historial, ya probó suerte en África, el Mediterráneo y, hace poco, Groenlandia. Entre quienes pusieron plata aparecen Apollo Projects, el fondo de Sam Altman (CEO de OpenAI), y la cripto Alameda Research, la de Sam Bankman-Fried. En Uruguay se asocia con +Colonia, un desarrollo de 515 hectáreas de Eduardo Bastitta, empresario argentino ex asesor de Milei que define a su proyecto como la «smart city más libertaria» del mundo.
Qué es firme y qué es promesa
Los mil millones son una meta, no un desembolso. El acuerdo es en gran medida no vinculante, la compra de tierras todavía no se concretó (se estima para el primer semestre de 2027) y los «2.700 interesados» son declaraciones de intención. Lo que sí hay son obras de +Colonia, que no son automáticamente de Praxis.
Qué gana Uruguay (y qué se juega)
Gana capital, obra, empleo de construcción, un colegio internacional, hoteles y la vidriera de ser «el lugar elegido». Gana también residentes con plata y trabajo remoto. Y ahí aparece la pregunta ATOMA: ¿a cambio de qué? Los textos que leímos no detallan beneficios fiscales específicos para Praxis, pero sí mencionan exenciones de hasta 11 años para nuevos residentes fiscales. Tampoco encontramos, en esas notas, una posición del gobierno uruguayo. Esa ausencia también es un dato.
El vínculo con la IA
Brown sostiene que la IA podría transformar el rol del trabajo humano y quiere juntar en un solo lugar a quienes la construyen y financian. Dicho sin maquillaje: los dueños de la tecnología que promete reordenar el trabajo de todos buscan un lugar propio, tranquilo y a 50 minutos en barco de Buenos Aires, para vivir ese futuro primero. El Sur como sede del experimento, no como parte de la decisión.
Ojo con el antecedente: Próspera, en Honduras, terminó en arbitraje internacional cuando el Estado revocó su marco legal. Praxis dice que acatará la ley uruguaya y no reclama soberanía. Bien. Pero un enclave puede ser legal y aun así vivir en otra órbita política.
Para pensar
¿Quién discute qué se construye en la costa uruguaya: el Parlamento, Colonia, o un grupo de chat de praxianos? ¿Y qué pasa si el modelo de «ciudad post-IA» depende de que a nosotros nos toque, como siempre, poner el paisaje?
Para seguir leyendo
- Praxis llevará su comunidad de IA a Uruguay con un proyecto de 1.000 mdd · DPL News
- ¿Qué es Praxis? Su historia y su filosofía · En Perspectiva (Uruguay)
- Quién es Eduardo Bastitta · Perfil
- Cáscara y soberanía · Brecha (sobre el data center de IA de Antel y qué lo haría realmente soberano; no menciona a Praxis)
Para escribir esto usamos inteligencia artificial, y después lo revisó y editó el equipo de ATOMA. Lo decimos de frente porque creemos que la transparencia es parte de mirar la IA con sentido crítico: la usamos como herramienta, no como oráculo.


